¿Qué estás haciendo Margaret?

Recién había terminado guardia en el hospital, esas jornadas de trabajo son inhumanas pero sorpresivamente el cuerpo humano se adapta a casi cualquier circunstancia y yo no era la excepción por lo mismo había aprendido el hábito no saludable de fumar.

Pero aunque soy estudiante de medicina les he de confesar que saber las posibles consecuencias no hace mucha diferencia, además requería relajarme, el estrés es algo que se queda en tu cuerpo que aunque te mantiene alerta consume muchísima energía, ganas de dejarlo en el hospital y poder salir como si nada.

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Fuentes: Invaco y Diario Médico 

Vídeo:YouTube 

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Decidí fumar en el parque de enfrente y quitarme la bata aunque ya había salido había todo un código de comportamiento fuera de las instalaciones, ya saben en la compra de tu bata viene status quo de ser superior como si no fuéramos personas y estuviéramos a otro nivel.

Saqué mi celular, comencé a pasar las publicaciones y vi que tenía una notificación de mi conversación con mi amiga Margaret. Hace muchísimo que no sabía de ella la última vez que medio hablamos fue hace como dos meses.

No me gustaba que pasara tanto tiempo sin saber de la otra pero a veces nuestros horarios no coincidían, el cansancio ataca a tal grado que los párpados se cierran cayendo en un sueño demasiado profundo, muy similar a morir en vida. Nuestra amistad estaba basada en cariño y estima así que el no comunicarnos por meses no afectaba de forma grave además sabíamos lo que nuestras vidas de adultas nos exigían.

Margaret es una chica reservada pero es muy leal. No nos parecemos casi nada y creo que justo hace que nos llevemos bien.

En la avenida que lleva al hospital veo llegar una camioneta con blindajes, ese tipo de cosas son comunes en los hospitales, más comunes de lo que nos gustaría aceptar. La camioneta  se mueve de forma brusca, casi se estrella con la entrada principal, se abren las puertas y sale Margaret de la puerta del piloto.

Me quedo boquiabierta, el cigarro se cae de mi mano y tardo unos segundos en reaccionar. Veo que Margaret trata de  caminar hacia la entrada pero tose mucho. De forma imprudente cruzo la avenida confiando que los carros no me atropellarán, me acerco a mi amiga, se apoya en mí y caminamos a la entrada.

La doctora que está a cargo de mi me dice

-¿No habías salido ya?

-Estaba ahí fuera- le contesté

Le bastó ver mi rostro y a Margaret en la camilla para saber porque estaba ahí.

-¿La conoces verdad?

Solo asentí asustada.

-No te preocupes, nos haremos cargo, tu espera aquí.

Quería discutir pero ella tenía razón, estaba muy cansada y eso era aún más peligroso para ella.

Según yo no era nada grave pero entre el estrés, el cansancio y la angustia mi mente divagaba por todas las posibles consecuencias, me senté en el área de espera confiando en mis compañeros, confiando en que Margaret estaría bien.

Mientras tanto la policía llegó por el caso de la camioneta, era de color negra y al parecer había tres personas inconscientes en su interior.

-¿En qué carajos estás metida Margaret?