Nunca se vive en dos lugares

Hace unos días me encontré con un amigo que dirige una compañía de préstamos rápidos; un amigo a quien no veía hace tiempo y me dio mucho gusto el encontrarme con él, ya que siempre es más interesante encontrarnos con alguien a quien le hemos perdido la pista y del que sabemos poco, que encontrarnos con alguien  de quien sabemos todo.

Sucede mucho, conforme va avanzando la vida, que nuestras amistades toman su propio camino por alguna u otra razón, lo que siempre trae consigo un alejamiento importante de las amistades más cercanas, ya que la distancia trae consigo siempre un nuevo comienzo que cambia todo.

Esto sucede mucho más cuando alguna amistad importante va a vivir a otro estado o sobre todo a otra nación, ya que quien se va no puede vivir en el pasado, sino que tiene que concentrarse fuertemente para entender y acostumbrarse a su nueva vida para poder salir adelante y no hundirse en los pantanos de la falta de adaptación e integración, que devora a muchos extranjeros.

Siempre he dicho que una persona no puede y no debe vivir en dos lugares simultáneamente, ya que al hacer esto lo único que se consigue es descuidar ambos mundos y consecuentemente fracasar en los dos. Esto puedo decir que es un dogma absolutamente cierto, aunque no lo queramos.

Muchas personas quienes ven a amigos o a parejas partir cometen el grave error de esperar que todo sea igual, ya que las comunicaciones hoy en día pueden hacer posible el sentir que dos o más personas se encuentran en el mismo lugar, aunque estén separados por océanos enteros.

Estas personas generalmente terminan por enojarse con la persona que partió, ya que los que se quedan muchas veces sienten que no se les aprecia como inicialmente podría haber parecido o se podría haber dicho, algo que por lo general aquel o aquella que partió no entenderá y pensará que los que se quedaron han perdido la razón.

Esto lo sé muy bien debido a que en numerosas ocasiones he sido aquella persona quien parte a lugares lejanos y he visto como mucha de mi gente cercana reacciona tras el paso de los meses, cuando las cosas comienzan a cambiar.

Aunque suene cruel, nunca es bueno el extrañar más de un tiempo moderado, ya que esto nos previene de llevar nuestro día a día con éxito y pronto, si no despertamos, comenzaremos a tener muchos más problemas, algo que por lo general nos hace despertar y actuar debidamente, ya que hay pocas cosas que la experiencia no pueda corregir, si es que se le escucha.

De igual manera, aquel que se va no puede y no debe esperar que se le extrañe por siempre y que las cosas sean las mismas al regresar, ya que nunca lo es así debido a que las personas que se establecen tienen que seguir con su vida para prosperar.

En fin. Me dio mucho gusto ver a mi amigo.