La publicidad, inicios y contextos

El largo recorrido de la publicidad se ha observado un tanto de forma superficial.

En sí, no es sólo una historia de anuncios, sino de personas y empresas o, mejor dicho, de numerosas acciones emprendidas por personas quienes buscaban disponer de una forma de comunicación que sirviera para dar a conocer lo que ofrecían a su comunidad y, si fuera necesario, para persuadir sobre ello.

Su contexto principal es el mercado, que siempre parece atraer todo lo que está en él, traduciéndolo a cifras y dinero, pero esta actividad, como otras especialmente unidas al consumo, puede observarse desde miradas muy distintas.

Podemos decir que la publicidad está unida a la historia, está presente como resultado de la evolución económica, comercial, técnica y financiera e, inevitablemente, a lo que va ocurriendo en lo ideológico, social y cultural.

Y quizás te estés preguntando, ¿cuándo comienza la publicidad?

Para contestar a esta pregunta es preciso asumir una forma de entenderla. Aquí tienes dos enfoques:

El primero es que la publicidad es un método persuasivo tendiente a influir sobre la conducta de las personas.

Sentimos, por consiguiente, que la esencia de la publicidad es su naturaleza de comunicación y ésta existe desde el momento en que alguien la utilizó para influir sobre el comportamiento y la actitud de otras personas.

El deseo de persuadir ha estado presente desde siempre en toda la humanidad, lo único que ha ido cambiando en cada época son los medios a nuestro alcance.

Si atendemos a esta concepción, la búsqueda de los primeros vestigios publicitarios nos lleva hasta el comienzo mismo de las civilizaciones.

Como ejemplo de este origen encontramos el obelisco de Luxor y el papiro de Tebas; en Roma y Grecia se ofrecen otros soportes más populares.

El segundo enfoque ve a la publicidad como un instrumento económico, utilizado por las empresas para promover la demanda.

En este sentido, los fabricantes, comerciantes y empresarios son los que han promovido la publicidad, siendo ellos mismos los principales clientes.

Estos sectores han ido incorporando la publicidad hasta vincularla definitivamente a lo que con el tiempo se le ha llamado estrategia comercial.

Si damos prioridad a esta segunda forma de entender la publicidad, entonces podemos encontrar los primeros ejemplos a partir del desarrollo económico, concretamente del modelo capitalismo, nacido en Inglaterra a mediados del siglo XVIII y a partir del XIX en el resto de Europa.

Sin embargo, debemos llegar hasta la década de los cincuenta, después de la Segunda Guerra Mundial, en donde podemos encontrar la publicidad tal y como hoy la entendemos: como un sistema de comunicación, el cual está integrado en los organigramas y se encuentra presente en los presupuestos comerciales o de marketing, que sostiene financieramente los medios de comunicación masivos, en donde se ejerce ese papel indiscutible en el ejercicio de la libertad de expresión.

Cabe hacer un alto aquí para regresar un poco en la historia cuando, en el siglo XV nace la imprenta y con ella surge la prensa y hacen su aparición los medios de comunicación.

Este invento es el boom para todo este sector, donde la publicidad va a tomar tintes insospechados.

Y es por ello que hoy por hoy, la publicidad exterior en México y el mundo tiene matices que han hecho del ejercicio publicitario toda una disciplina y forma de vida.